Hablemos de las Startup

Actualizado: feb 1


¿Qué es una startup?


Probablemente esta palabra te suene familiar, pero ¿sabes qué es una startup?


Es un término utilizado para definir a aquellas empresas que se encuentran en edad temprana o nueva creación y presentan grandes posibilidades de crecimiento.


A diferencia de una Pyme, una startup se caracteriza por ser un negocio escalable y crecer de una forma mucho más rápida y eficiente.


Las pequeñas y medianas empresas salen al mercado luego de apostar una cierta cantidad de dinero y por lo general, deben esperar un tiempo para comenzar a disfrutar de los beneficios, mientras que las startups hacen todo lo contrario, salen al mercado con necesidades de capital y haciendo uso de las tecnologías digitales para lograr el crecimiento y encontrar financiamiento.


Las startups se caracterizan por:


Jóvenes

Así es, muchas personas cometen el error de encasillar a todas las empresas pequeñas y etiquetarlas como startups pero esto no es así. Las Startups se caracterizan por ser compañías jóvenes que tienen dos opciones: evolucionar y convertirse en pequeñas y medianas empresas o cerrar las puertas.


Escalables

La escalabilidad es uno de los principales atributos de las startups. Es decir, su capacidad para crecer y generar ingresos de una forma mucho más rápida que su estructura de costes.


O sea, un negocio escalable es aquel capaz de incrementar su producción y ventas sin necesidad de aumentar sus gastos. Por lo que su margen de contribución o beneficio crece de forma exponencial.


Eso significa que las startups no necesariamente se limitan a pocas ganancias por ser pequeñas, sino todo lo contrario, estas empresas son capaces de generar beneficios muy altos.


Tecnológicas

Una startup es aquella nueva empresa que tiene una fuerte relación con la tecnología. Por lo general, se caracterizan por ser negocios con ideas muy innovadoras y gran disposición para innovar y satisfacer las necesidades del mercado.


Los nuevos emprendedores y creadores de Startups se apoyan en las tecnologías para crecer e incluso, encontrar financiamiento a través de plataformas en Internet.


Pequeños costos


Las Startups se caracterizan por tener costes bastante pequeños en comparación a las ganancias que obtienen y los mismos suelen crecer de manera exponencial.


Por ejemplo, empresas como Amazon, Apple, Google o Microsoft empezaron trabajando desde casa o, mejor dicho, desde los garajes de sus fundadores.


La principal premisa de las startups es mantener los costes bajos para obtener beneficios de una forma mucho más rápida.


Empresas exitosas que comenzaron como Startups


Uber

Esta red de transporte que conecta a pasajeros con conductores a través de una aplicación móvil comenzó en el año 2008 con la idea de que los usuarios pudieran pedir un auto haciendo solo un clic en sus smartphones.


Desde ese momento, Uber comenzó a popularizarse a todos los continentes y, hoy, cuenta con 7.000 empleados en todo el mundo y una valorización de 50 mil millones de dólares.


Además de eso, Uber ha expandido su modelo de negocios a través de propuestas como UBEReats, una aplicación para pedir y entregar comida entre usuarios y establecimientos.


Airbnb

Esta empresa comenzó como una startup que cumplía las funciones de una marketplace para conectar propietarios de viviendas con viajeros. Actualmente, Airbnb tiene presencia en 192 países, 33.000 ciudades en todo el mundo y una posición privilegiada en el ranking de las startups más exitosas del momento.


Spotify

¿Eres de los que los enciende el ordenador y lo primero que hace es abrir Spotify para escuchar música? ¡Tenemos buenas noticias! Spotify comenzó siendo una startup de dos amigos apasionados por la tecnología.


En el año 2008, Daniel Ek y Martin Lorentzon lanzaron la primera versión de Spotify con el objetivo de que la gente pudiera escuchar música como quiera y donde quiera, ofreciendo la entrada solo por invitación.


Hoy día Spotify cuenta con un catálogo de más de 15.000 canciones, más de 10 millones de usuarios, 300 empleados y oficinas en 7 países.


¿Qué es necesario para empezar una Startup?


Si ya estás cargado de suficiente inspiración, ha llegado el momento de poner manos a la obra y comenzar tu propio negocio digital. A continuación, te explicamos cómo crear una empresa o, en verdad, cómo comenzar tu propia startup:


Piensa en soluciones a problemas cotidianos


Las startups buscan solucionar problemas y ofrecer servicios innovadores en el mercado. Por ejemplo, Uber comenzó debido a que sus dueños se sentían frustrados cada vez que necesitaban pedir un taxi en la ciudad de San Francisco.


Normalmente estos problemas son obvios y están muy conectados con tu propia historia. Piensa en tu pasado y en qué problemas vienes enfrentando o qué actividad podrías realizar de una mejor manera si existiera alguna cosa que aún no existe.


Investiga un poco el mercado, sé observador y abre tu mente para pensar: ¿Qué problemas las personas necesitan solucionar? Seguramente encuentres algunas ideas de negocios que valgan la pena.


Buscar soluciones creativas y prácticas


Las startups, además de caracterizarse por ser negocios rentables, son conocidas por ofrecer soluciones creativas y diferentes a dichos problemas.


No se trata de buscar soluciones estrafalarias o inimaginables, sino de pensar en estrategias simples, pero que nadie antes ha puesto en práctica (o que nadie lo ha hecho suficientemente bien).


Normalmente, eso que llamamos de creatividad no es más que aquello que nos mueve por dentro, aquellas soluciones que solo nosotros con nuestra historia y experiencias únicas podemos aportar. No es nada del otro mundo, sino del tuyo, aquí y ahora.


Piensa en soluciones que sean escalables


Como emprendedor, necesitas optar por soluciones que tengan un fuerte potencial de crecimiento y que sean capaces de hacer crecer los beneficios y las ganancias sin necesidad de reinvertir en infraestructuras.


De eso se trata, grosso modo, ser escalables. Tu negocio debe poder ser replicable en otros contextos. Además de eso, necesitas, como dice JP, cofundador de Hotmart, comprometerte con tu crecimiento.


Por ejemplo, si desarrollas una aplicación para smartphones, tendrás el trabajo de crearla una única vez y muchísimas personas pueden comprarla sin que tengas que invertir más dinero o trabajo (salvo para eventuales actualizaciones).


Usar la tecnología para ofrecer el mejor servicio o producto


La tecnología ha llegado para facilitarnos la vida y esto es algo que no puedes desaprovechar, apóyate en los recursos tecnológicos disponibles para ofrecer un mejor servicio o producto.


Si no eres un experto en tecnología, puedes contar con la ayuda y asesoría de otras personas que lo sean y que te pueden ayudar a validar lo que quieres hacer. Incluso pueden ayudarte a pensar más en tu idea.





Establecer cuáles son los objetivos y los plazos de cada uno


Al igual que todos los negocios emprendedores, una startup debe tener muy bien definidos sus objetivos a corto, mediano y largo plazo.


Si tienes socios o si planeas comenzar tu startup por tu cuenta, dedica tiempo a redactar los objetivos esperados con sus respectivos plazos. Esto es de gran ayuda para mantener un orden y dirección en el proyecto.


Planificar el negocio económicamente


Este es el momento en el que debes poner los pies en la tierra y sincerarte contigo mismo o, si bien, con tus compañeros. Es importante definir cuánto presupuesto necesitan para comenzar la startup y cuánta cantidad de dinero aportará cada uno.


Buscar crowdfunding


No todos los emprendedores nacen millonarios, esto está más que demostrado. Así que, si no cuentas con presupuesto suficiente para desarrollar tu idea de negocio, puedes buscar financiamiento a través del crowdfunding.


Esto consiste en que básicamente publicas tu idea de negocio en una plataforma de crowdfunding como Kickstarter, Indiegogo o Lánzanos para encontrar personas que apoyen tu iniciativa y aporten el dinero necesario para ponerla en marcha.


Formar un equipo


La mayoría de los referentes del emprendimiento no se hicieron ricos trabajando solos, contaron con el apoyo de otras personas que les ayudaron a darle forma a sus ideas.


Asegúrate de contar con un equipo preparado para crear tu startup. No necesita ser un grupo numeroso, lo ideal es que cada integrante aporte algo significativo para el proyecto.


¿Qué se puede aprender del espíritu ‘startup’?


Es evidente que el concepto de ‘startup’ ha trascendido su significado (que alude sencillamente a un determinado tipo de empresas cuando se encuentran en su fase inicial), para comprenderse como una filosofía con una serie de características.




Innovación continua

No se trata de descubrir una idea innovadora y acomodarse sino de, a través de la creatividad y el desarrollo de talento, identificar un método que permita desarrollarse y generar nuevas ideas constantemente.


La ‘startup’ como unidad atómica de trabajo

La idea consiste en crear grupos de trabajo dentro de las grandes compañías que funcionen como si de pequeñas ‘startups’ internas se tratase, propiciando de este modo la agilidad a la hora de actuar, un punto fuerte característico de las empresas emergentes.


El emprendimiento carente en la organización

Puesto que algunas compañías se encuentran ya más que consolidadas en el mercado, a veces la noción del emprendimiento, comprendida como la continua exploración de nuevos modelos de negocio, queda de lado. Se le otorga más importancia a mantener la misma actividad fructífera en el mercado que a tratar de desarrollar nuevos métodos o ideas. En su libro, Eric Ries, habla de esta función característica de las ‘startups’ como una parte tan fundamental para una empresa como podrían ser el marketing o las finanzas.




La segunda fundación

Si se han seguido los pasos anteriores, los cambios a realizar en la empresa podrían ser tan relevantes que se habla de una especie de “refundación”. Esto obligaría a la compañía a reinventarse, ya que esta estaría encomendándose a la innovación y probablemente fuese necesaria una nueva estructuración de los métodos de trabajo. En otras palabras, romper con los modelos tradicionales e intentar imitar la flexibilidad que tienen las ‘startups’ a la hora de reacondicionarse de acuerdo a las exigencias del mercado.


Transformación continua

Este punto podría resumirse con la expresión “y vuelta a empezar”. Según Ries, las empresas deben incorporar en su ADN la capacidad de reinventarse constantemente, de modo que una vez que se ha conseguido un cambio o transformación se debe empezar con el siguiente reto.


¿Una startup es una microempresa?


Dentro del contexto actual hay cierta confusión a la hora de hablar de startups, scaleups y pymes. Esta confusión es habitual y está basada en la similitud que presentan diferentes organizaciones en cuanto al tamaño y estructura de la misma. Es habitual encontrar startups con menos de 10 empleados y microempresas con similar tamaño, de esta forma, aunque el tamaño reducido es una característica básica común de por sí no determina si nos encontramos ante una startup u otro tipo de empresa. Son los factores de antigüedad, grado de innovación y existencia de modelo de negocio los que principalmente marcan esa diferencia.


En resumen, hablamos de startups como proyectos empresariales menores a 3 años, que buscan su modelo de negocio escalable, basados en la innovación, y con gran potencial de crecimiento, mientras que las PYMES crean un tejido empresarial de empresas con modelos de negocio ya consolidados y testados en el mercado, que se centran incrementar su volumen de negocio y los beneficios


¿En qué se convierte una startup cuando deja de serlo?


Una de las dudas más frecuentes en el ecosistema emprendedor nos la encontramos a la hora de establecer el momento en que una startup deja de serlo o bien porque encuentra su modelo de negocio disruptivo e innovador, produciéndose un crecimiento rápido y escalable, o bien porque se adapta a un modelo de negocio tradicional ya existente. En el primer caso hablamos ya de una scaleup. En este segundo caso hablaremos de microempresa o PYME siguiendo los criterios descritos en la clasificación de la Comisión Europea descrita anteriormente.




¿Qué es una Scaleup?

En el momento en que el volumen de facturación de una startup crece a un ritmo del 20% anual durante más de tres años seguidos, gracias a que han conseguido validar su producto en el mercado, o alcanzan más de un millón de dólares en financiación se comienza a hablar ya de scaleup. Este término, que podríamos traducir como “ampliar” o “aumentar”, hace referencia a aquellas startups que, mediante su modelo de negocio innovador y escalable, han iniciado un proceso de crecimiento y expansión de nuevos mercados, nuevos clientes y mejoras en sus productos o servicios.


Las scaleups se caracterizan principalmente por haber encontrado su modelo y su sostenibilidad en el mercado, con un porcentaje muy reducido de fracaso, reduciendo así el alto riesgo inicial vinculado a proyectos emprendedores, creando una estructura empresarial más formal y jerarquizada, e impulsando el número y el desarrollo profesional de sus empleados a la par que la empresa crece. En términos de gestión podríamos decir que las startups precisan de fundadores con pasión, iniciativa, resistencia, motivación y sobre todo capacidad de acción, mientras que en una scaleup es muy importante rodearse de gestores empresariales, directivos, pasando de emprendedores a empresarios.

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